Luz de luces (WIP)

10 años 6 meses antes #46858 por RedRupee
Luz de luces


Un relato de horror y fe en el siniestro Milenio 41º

Prólogo


Estaba sudando, y la chaqueta de ferro-piel le pesaba increíblemente, convirtiéndose en una especie de armadura pesada y sofocante, pero era la señal de su autoridad, y un templario del Emperador debía, ante todo, mostrarse como lo que era: el portador de la palabra y la fe de la Luz de la humanidad incluso en el más recóndito y terrible frente de guerra. Eso era lo que creía.

No sólo era el asqueroso clima de aquel planeta-factoría lo que le acaloraba, pues ya había sido acostumbrado al clima de aquella roca en el viaje; pero el hecho de haber venido corriendo desde el Cuartel General hasta las posiciones de artillería no le había ayudado. Tampoco ayudaba el mal humor que traía consigo de aquella reunión en la tienda del Comandante de la compañía.

“Inútil pedante y orgulloso” –pensaba. No tenía ninguna simpatía por el hombre que dirigía la compañía a la que había sido asignado, y no le faltaba razón. El Comandante no era más que el usual noble planetario cuyo único objetivo era lograr el aprobado de sus superiores. “¿Cómo le van a importar a ese miserable las vidas de sus hombres?”- .Muchas veces se le había ocurrido tomar el mando de las compañías a las que era asignado. “Podría hacerlo mejor que esos aristócratas apáticos” – creía, pero había elegido la vida de Templario del Emperador, y la de militar no era misión que el Dios Emperador le había encargado. Pero por lo menos había convencido al Comandante de llevar a cabo el plan ideado por él, para terminar por una vez con el estancamiento en trincheras que sufrían los regimientos imperiales en aquella desierta y árida estepa gris.

Revisó sus pertenencias: estaban todavía en su sitio su espada, desconectada, la cual esperaba poder usar en ese amargo día; y al otro lado su amada pistola-bólter, que de tantas situaciones desesperadas le había sacado. Al tocar el frío mango del arma, pensó en su juventud, en todas y cada una de las batallas en las que había participado. Recordó la sangre, la desesperación, pero sobre todo, recordó la victoria. Creía que a la humanidad, tras esta ola salvaje de guerra y muerte, le sobrevendría una esperanzadora era de paz, templada por el acero y la sangre de los caídos en mil millones de mundos. Bajo su blanca barba se escondían años de batallas, pero también años de experiencia, y las desgracias recogidas en su memoria sólo hacían más que afianzar su confianza en la Humanidad, su confianza en Dios-Emperador.

Por fin llego al borde de la cuesta, donde estaba situadas las posiciones de artillería de medio y corto alcance. Le gustaba estar cerca de la línea de frente, y no encontraría en todo el campo de batalla un lugar mejor que ese para observar la matanza que se veía venir. “¿Cómo van nuestros muchachos ahí abajo?” - preguntó a uno de los operarios. “No hemos tenido tiempo de llevar al día las comunicaciones con las tropas de choque, disculpe señor Comisario. Solo hemos podido seguir reparando y cargando de proyectiles a estos monstruos, como usted nos ordeno”- respondió nervioso el artillero. Sí, había dado la orden de tener listas a las dotaciones de artillería antes de lo previsto, y no soportaba tener que andar tramitando esas pequeñeces a los oficiales de turno. Repasó de un lado a otro toda la línea de artillería, pero no le asombró la larga hilera de cañones que apuntaban hacia arriba, desafiando al cielo como una hilera de picas brillantes. Le tranquilizaba el rugir de los cañones de artillería, y no le gustaba separarse de aquel acogedor sonido.

Había llegado la hora, y desde su posición privilegiada escuchó el grito de las trompetas, tambores y audiofonos a lo largo del frente. En éste caso, era el trueno el que precedía al rayo. Era el rugir sintetizado de los tambores y los pasos de los innumerables guardias imperiales el que precedía a la batalla. De repente, una horda de aviones imperiales cruzó el cielo como una inmensidad de virotes flamígeros. No le dio tiempo para deducir si eran Valkirias K-11 o Thunderbolts 2-RR, o si eran incluso Phoenix Raven de clase A-3, pues en pocos instantes descargaron toda su metralla sobre las posiciones de trinchera y armas mortíferas del enemigo, llenando además de un humo impenetrable la tierra de nadie situada entre ambas posiciones. De manera sincronizada, todas las baterías de artillería lanzaron sus obuses sobre los mismos objetivos, acelerando más la agonía de aquellos traidores, de aquellos adoradores de la anti-humanidad.

El fragor de la batalla podía sentirlo dentro de su propio corazón. La simple imagen de la destrucción de aquellos adoradores de las tinieblas le embriagaba. Pero poco pudo descansar, pues poco tiempo después de aquel infierno llegado del cielo, las inmensas filas de guardias imperiales, acompañadas otra vez por el rugir de las trompetas de la muerte, prepararon sus bayonetas y salieron de sus posiciones para dar un golpe mortal a aquella escoria. No sólo era excitante la imagen de una borrosa masa de tropas abalanzándose como un oso de Kathernia sobre las líneas enemigas. Él casi podía sentir como las cuchillas de acero atravesaban las gargantas de aquellos cobardes, como se incrustaba el láser en sus corazones y los hacía estallar; como el acero de las botas de todos aquellos camaradas hacía temblar la tierra que osaban hollar y sobre la que osaban sostenerse los seguidores del Caos.

No sólo era la victoria de una inferior cantidad de tropas contra una chusma posiblemente tres o cuatro veces mayor en número. Era la victoria del valor humano frente al salvajismo cobarde de aquellos traidores. Era una avalancha de bayonetas ensangrentadas con los cadáveres de los enemigos de la Humanidad. Ése era el verdadero milagro del Emperador.

Envio editado por: RedRupee, el: 2010/04/03 16:26

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10 años 6 meses antes #46859 por Sidex
Buena historia, aunque me ha liado el templario del emperador era un comisario?

Pasate por el post de presentaciones, en la columna de la izquierda donde dice foro, y ahi en presentaciones.

<!-- m --><a class="postlink" href=" www.labibliotecanegra.net/v2/index.php?o...d=24064&catid=15 "> www.labibliotecanegra.net/v2/ind ... 4&catid=15</a><!-- m -->
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10 años 6 meses antes #46860 por RedRupee
Sep. Lo de "templario del emperador" sería como una forma "romántica" de llamarlo.

Como los cazadores de brujas del fantasy. Los cazadores sigmaritas tienen el nombre oficial de "Templarios del Sagrado Corazón de Sigmar"...o algo así xD

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10 años 6 meses antes #46862 por Sidex
Yo sabia que los cazadores de brujas eran templarios de sigmar, lo de la rosa noseque suena mas a orden de caballeria.

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